jueves, 20 de septiembre de 2012

CINE MEXICANO: CINCO DÍAS SIN NORA


Hay veces que uno agradece ver una película tan sencilla y sin (aparentes) pretensiones. Las otras noches me encontré con la "ópera prima" de Mariana Chenillo en la televisión y aunque reconozco que empecé a verla con ciertas dudas, conforme iba transcurriendo "Cinco días sin Nora" agradecía el hecho que hacía bastante no veía una película, que sin esperar nada de ella me diera más de lo que esperaba. El título para muchos les remitirá a la novela de Miguel Delibes "Cinco horas con Mario", pero aunque el título del a película es una clara alusión al libro, "Cinco días sin Nora" es una mirada distinta al velatorio de una persona, algo menos trascendente y un tanto más "amable" (no quiero usar el término de "cómico").


"Cinco días sin Nora" se presenta como una "comedia de humor negro", pero para mi no es una "comedia", aunque tampoco llega a ser un "dramón", es simplemente una historia simple y sencilla de la vida (o muerte) cotidiana. Si la novela de Delibes "Cinco horas con Mario" se desarrolla como un monólogo de Carmen a su esposo muerto, durante cinco horas de velatorio, en "Cinco días sin Nora" se puede decir que el personaje de José (Fernando Luján), el ex-marido y después de la muerte de Nora ex-viudo, se basta él sólo para llevar el peso de toda la película. El resto de los personajes (incluido el hijo de ambos) son mera comparsa, personajes que, aunque puede parecer que tienen poca trascendencia en la película, están bien presentados y bien formados, dándole al conjunto una totalidad que hace que la película funcione. No es una gran película tal vez por que no tiene mayor pretensiones que las que presenta y en todos los sub-temas parece quedarse tan sólo en la idea, en la presentación del conflicto. Pero, creo que es algo de agradecer, pues no te avasalla con el tema religioso o con los conflictos personales. No hay "buenos" y "malos", tan sólo personas de diferente pensamiento. El conflicto mayor se presenta con la religión. Nora (que ha decidido quitarse la vida) era de religión judía, como lo es su hijo (también su esposa) y cómo lo fue José (que se ha vuelto agnóstico) que en una escena declara que "Dios no existe". La situación es que José y Nora están separados desde hace 20 años, pero el sigue viviendo justo en el edificio de enfrente. La cuestión es que Nora, al quitarse la vida ha dejado planeado todo lo que se puede ir sucediendo en esos cinco días (lo ha calculado según fechas señaladas del judaísmo) en el que tendrán que velarla antes de ser enterrada. Claro, que José se percata de ello y trata de boicotear lo más que pueda lo que Nora había dejado ya planeado después de su muerte.



El personaje de José es increíble y la actuación de Fernando Luján creo que no podría ser mejor. Es un hombre de unos 50 y muchos o 60  y pocos, que parece tener un cierto "rencor" a su ex-mujer Nora y a todo lo que hacía (algo, que a través de recuerdos se puede poner en duda o encontrar una razón). Parece el típico "abuelo cascarrabias" que ya a sus años no está por la labor de "lamerle el culo" a nadie y a ningún rabino (de la religión judía... valga la aclaración). No cree en dios, pero la "prisa" de querer enterrar a su mujer, también le lleva a contratar un servicio funerario por la religión católica, algo que no comparte su hijo. Muchos de los mejores momentos de esa "comedia de humor negro" lo presenta José, con una sobriedad que no hace que se caiga en lo ridículo y aun así logra sacar una sonrisa. Entre otros personajes, en los que están el hijo (con su esposa y dos hijas), la mucama, el rabino, un joven judío y el doctor que atendía la delicada situación psíquica de Nora, hay uno, que si bien sale poco (pero lo justo), es también de lo mejor junto con José y que es la prima de Nora (su confidente), "la tía Lea" y que destapa un secreto que guarda una fotografía que José ha encontrado tirada en el suelo de la habitación de la difunta Nora.


Es verdad que los conflictos se suceden sin llegar a desencadenar un clima de tensión, tan sólo son expuestos (y que cada cual saque sus conclusiones) y creo que con eso es más que suficiente para hacer que la película siga su recorrido. Yo cuando envejezca, creo que seré un "abuelo cascarrabias" como José, que al final después de tanto conflicto, sequedad y terquedad, resulta ser el que encuentra una solución satisfactoria para todos (los presentes y la que no lo está). Al final deja claro que posiblemente el que más quiso a Nora, fue precisamente él y lo demuestra anteponiendo los intereses de ella (y los demás) a los de él mismo. Una buena película de personajes comunes, cotidianos y cercanos. Hasta su ritmo lento y pausado es obligatorio, tratándose de un reflejo de la vida (y de cómo se afronta la muerte de un ser querido), en dónde la mayoría de la veces las cosas suceden de forma pausada, tranquila, sin muchos aspavientos. Aunque todo gira en torno de la muerte de Nora, no hay lágrimas, no hay momentos de "sensibilidad barata", pero si "Cinco días sin Nora" llega a engancharte (sobretodo José), podrás encontrar momentos de gran ternura.


Recalco que no es un peliculón, pero si es una buena película, a veces necesaria entre tanta vorágine de cine trepidante y de movimientos de cámara agitados. Es muy buena película para hacer una pausa, tomarse las cosas con calma, reflexionar y seguir adelante. Nada más que eso, ni moralejas ni lloriqueos, tan sólo son "Cinco días sin Nora", no esperes más, seguramente así puedas disfrutarla.

No hay comentarios:

Publicar un comentario