domingo, 16 de septiembre de 2012

QUÉ "MARAVILLA"...


Ayer se puede decir que fue un buen día. Por distintas razones y la verdad es que reconozco que últimamente me cuesta un poco más atender regularmente (como lo hacía) La Taberna. Creo que necesito nuevas "inspiraciones". Bueno, el caso es que ayer por la noche (hora de México D.F.) era de celebración, pues se celebraba "el grito" de la Independencia de México y además muchos estaban atentos a eso de cerca de la media noche al combate de boxeo entre Julio César Chávez Jr. vs. "Maravilla" Martínez y por eso prefiero hoy hablar de boxeo, para hacer como ha hecho el Real Madrid durante 10 días... olvidarme de la "tristeza" (pero no por mucho tiempo).

A día de hoy es cada vez más común (no tan sólo) en el deporte, ver "estrellas" creadas por la mercadotecnia y que nos los quieren vender como grandes deportistas, atletas y los mejores del mundo dentro de su deporte. Para mi ese es el caso de Julio César Chávez Jr. (que ni por asomo se parece a su padre), un producto creado y que aquí en México quieren elevar a marchas forzadas a ser el nuevo "héroe" del boxeo mexicano (y por qué no mundial). Hasta ahora, parece que el camino se le estaba allanado, pero anoche, parece que ese camino empezó a truncarse y sobretodo demostró una realidad que ya muchos venían diciendo: Julio César Chávez Jr. no es un gran boxeador, es un "producto" creado y formado por su padre y TV Azteca (algo parecido a lo que ocurre con el próximo presidente electo de México). Hasta ayer, entiendo que Julio César Chávez Jr. no había tenido peleas de nivel, además que nunca parece haber convencido a la opinión general. Cuando ganó el título contra Zbik hubo dudas y disparidad de opiniones de que si la victoria había sido merecida. Más o menos ha ido pasando en las posteriores, en las que siempre empezaba perdiendo en las tarjetas. No se le puede quitar mérito a alguien que ya de por sí se sube a un ring a darse de hostias, pero este chico se ve y se nota que lo tiene mucho más fácil que los demás, simplemente por ser hijo de quién es. Hasta en México la gente está dividida y creo que hasta hay una inmensa mayoría que "odia" a Julio César Chávez Jr. por que entienden que no tiene mucho que hacer en el mundo del boxeo y está dónde está más por promoción que por facultades pugilistas.



El caso es que anoche se tuvo que enfrentar a un púgil de verdad (no es que los otros fueran de mentira), pero ya se sabe que hay contendientes, que buscan los promotores, con un nivel al menos superable. La de anoche no parecía corresponder a esa premisa. Está claro que después de 5 combates si Julio César Chávez Jr. quería demostrar que de verdad era "el mejor" tenía que enfrentarse con el mejor rival. Ya no había excusas y Sergio "Maravilla" Martínez es el mejor como demostró ayer. Más experimentado y con mejor pegada. Tan sólo se le puede poner un "pero" a la victoria de "Maravilla" Martínez, su exceso de confianza en el último round que bien pudo haberle costado una derrota, pero es que durante los 11 restantes asaltos, la superioridad fue tanta, que (incluso lo venía haciendo durante todo el combate) bajó los brazos y "retó" a Julio César Chávez Jr. a que le golpeara algo más (de lo poco) que había hecho. Pues si que le conectó y a punto estuvo de noquearlo. Los seguidores (y defensores) de César Chávez Jr. dirán que en ese último asaltó demostró que esta al nivel de los grandes y que pude ganar una pelea en un sólo round, pero creo que "Maravilla" Martínez le dio más alas que un red bull a Julio César Chávez Jr.



Yo reconozco que aunque tampoco fue una pelea "explosiva", me gustó ver como "Maravilla" empezaba fuerte el combate y directo. Aunque buscaba el cuerpo, la defensa de Chávez Jr. es tan pobre (se ha visto en todos sus combates) que conseguía asiduamente conectar con el rostro, tanto que al final pudimos ver como quedó Julio César Chávez Jr. con la cara "echa un cromo". No paraba de sangrar por la nariz y el ojo izquierdo terminó bastante perjudicado. Vamos que aunque el último asalto pudiese parecer otra cosa, para mi "Maravilla" Martínez le dio (si no una paliza) una soberana lección de boxeo al niño mimado de "la leyenda mexicana" Julio César Chávez (ahora comentarista de TV Azteca), que por suerte no tuve que sufrir sus "gritones" comentarios. De el resto de comentaristas, pues ninguno puso en duda o en objeción la derrota del mexicano, por que no había motivos para hacerlo. La derrota fue muy clara, hasta el punto que yo me decía: "A ver si después de esta "tunda", no se retira el Julio César Chávez Jr."


Por cierto, ya antes de la pelea se sabía de la próxima (y será la cuarta) pelea entre Pacquiao vs. Márquez (que será en México). Todo viene por que Cotto no buscó la pelea contra Pacquiao. Para mi es una decisión lógica aunque no deja de ser "cobarde". Pero después de haber perdido contra Maywather, no necesita una pelea contra un púgil que le pueda afligir otra derrota (y serían dos seguidas). Ya se sabe que cuando uno pierde es más fácil perder la siguiente, al igual que cuando ganas es más fácil ganar. Ahora habrá que esperar a diciembre para ver ambas peleas... aunque la de Pacquio vs. Márquez ya se me antoja como un Madrid vs. Barça... a veces enfrentamientos innecesarios.

No hay comentarios:

Publicar un comentario