domingo, 17 de marzo de 2013

CINE ESTRENO: OZ, EL PODEROSO


Creo que definitivamente voy a tener que tachar de mi lista a Sam Raimi y no volver a ver ni una película más dirigida por él. La verdad, es que la desilusión con "Oz, El Poderoso" no me ha pillado tan de sorpresa, pues mezclaba ciertos elementos que no me hacían presagiar lo mejor. Primero Sam Raimi, después de (en mi opinión) la nefasta trilogía de Spiderman, después un James Franco, que aún no entiendo su popularidad y cómo sigue haciendo películas, no me gusta mucho este actor y después que haber visto la producción de Disney con Tim Burton de "Alicia en el País de la Maravillas" y lo flojita que resultó ser, pues eran más que varias razones para no esperar gran cosa. Y me molesta, pues si bien "Alicia" no es de mis libros favoritos, "El Mago de Oz" (en la que está basada la película de 1939) si que es uno de mis libros infantiles favoritos. Ya en su momento comenté acerca del clásico del Victor Fleming, que "El Mago de Oz" podía mostrar carencias como adaptación del libro, pero como película (no podemos olvidar que hablamos del 1939) y "musical" es un muy buena película y un clásico infantil y familiar. A parte del gran colorido y algún que otro "efecto especial" de la época, los personajes, todos tienen un cierto carisma y personalidad, algo de lo que carece totalmente "Oz, El Poderoso".



Por problemas de derechos (Disney tiene los derechos de los 13 libros restantes, mientras MGM sigue teniendo los derechos de "El Mago de Oz") la producción de Disney no podía entrar a usar ciertos elementos de la película original del 1939, pero sabiendo que es una película que está aún muy presente en la memoria colectiva, si en ciertos aspectos han querido que guarde cierta similitud (en lo visual y vendiendo la como una "precuela no oficial"). Una de ellas es el inicio, con un "prólogo" en "blanco y negro" y en Kansas. Después que Oz es arrastrado en su globo aerostático en un tornado y lleva a "Maravilloso Mundo de Oz", todo se vuelve color y pretende impresionar por los visual, queriendo capturar más la atención del espectador por lo que le entra por los ojos, que por lo que de verdad está viendo, una historia (más bien un guión) que resulta ser muy plana, sosa, aburrida y sin carisma. A parte de James Franco, están Mila Kunis, Rachel Weisz y Michelle Williams, como las tres brujas de Oz y que definitivamente están puestas ahí más como "mujeres floreros". Ninguno de las tres brujas llega a tener la fuerza necesaria para convencer al espectador. Tan sólo cuando se produce la transformación de la "Bruja Mala del Oeste", con su piel verde, nariz puntiaguda y sombrero de pico negro, es cuando realmente un personaje gana cierto interés y una personalidad del todo definida, aunque es verdad que ayuda el hecho de la referencia de la "Bruja" en "El Mago de Oz" volando en su escoba y con su peculiar risa siniestra y malvada. Todos los personajes que acompañan a Oz, son prácticamente iguales de plano, ninguno (ni si quiera Oz) llegan a destacar. Ni "el mono alado vestido de botones", ni "la niña de porcelana" que se convierten junto a Glinda (La Bruja Buena) en los acompañantes de Oz en su aventura de enfrentarse a las "Brujas Malas". Ninguno de ellos logra tener la personalidad de los personajes como "El Espantapájaros", "El León Cobarde" o "El Hombre de Hojalata", además, por mucho que quisieron en cierta forma mantener un cierto "homenaje" a la película de "El Mago de Oz" (se pueden ver un león cobarde y unos espantapájaros y una especie de hombres de latas), llega un momento que roza (para mi) el ridículo, cuando los pequeños habitantes de Oz (los Munchkins) empiezan a cantar y son cortados por Oz, en una secuencia que pretende ser graciosa, pero resulta más bien ofensiva. No entiendo como Disney (que últimamente mantuvo vivo el musical -y con grandes éxitos- en sus películas animadas), ahora ridiculiza de una forma un poco estúpida, lo que sin duda le dio mayor éxito a "El Mago de Oz" de Victor Fleming... las canciones. Está claro que "Oz, El Poderoso" no pretende ser un musical para niños y que sea familiar, pero seguramente le hubiese ido mejor si se lo hubiesen al menos planteado. Tal vez algún que otro número musical le hubiese dado la "vida y el colorido", del que a pesar de un gran despliegue de efectos (y exceso de cromas demasiados artificiales) no logra tener  "Oz, El Poderoso".


Tan sólo rescataría el "prologo" inicial (incluido el arte de los créditos) y es en "blanco y negro" y el desenlace de "trucos y pirotecnia" con los que Oz enfrenta a las Brujas. Todo lo demás en la película resulta inútil y vacío. Hasta los babuinos alados como ejercito de la "bruja mala", resultan menos "terroríficos" que aquellos hombres disfrazados de monos del 1939. Además, de que al igual que no entiendo, por que ya las canciones no parecen válidas en películas de fantasía, tampoco entiendo el excesivo e injustificado uso de escenas de sobresalto, que pretenden asustar al espectador, cuando no estás viendo una película de "miedo" o "terror". No sé si soy yo o es que el cine actual está cambiando demasiado (y para mal). Entre que hay muchos productos "prefabricados", "remakes", historias pocos originales, no creo que los guionistas estén sabiendo sacar provechos a historias tan interesantes como las de L. Frank Baum, presentando películas que se apoyan más en los efectos visuales, actores y actrices que terminan más por aportar por lo visual que por la actuación y unos personajes secundarios que terminan siendo generados por animación digital y que funcionan menos que los "animatronics" o marionetas que se usaban en tiempos pasados... entenderé, que simplemente, me estoy haciendo viejo y que ya un "curte" mago de circo rural, no logra impresionarme con sus "trucos" y "fuegos artificiales" (y eso que resulta ser lo mejor de la película). Si Disney despertase...

No hay comentarios:

Publicar un comentario