lunes, 18 de marzo de 2013

LA PELÍCULA: ANNA KARENINA


Este fin de semana he dejado el fútbol de un lado y he decidido mejor ir al cine. Después de mi decepción con "Oz, El Poderoso" (a la que le tenía muchas ganas, pero poca fe), decidí "aventurarme" (en compañía de mi chica y su madre) a ver "Anna Karenina". He de decir que contrario a "Oz", que me llamaba la atención por su adaptación literaria, pero me frenaban su director Sam Raimi y su actor James Franco, de "Anna Karenina" precisamente me llamaba la atención su director Joe Wright y su actriz Keira Knightley. He de reconocer, que tal vez no hubiese ido a verla al cine, si no fuera por el interés de mi suegra en ir a verla. He de decir que "Anna Karenina" no es un peliculón, seguramente esté en el límite de ser una muy buena película, por el simple hecho de que su metraje de dos horas se hace excesivo, más bien ocasionado por un guión, que si bien empieza con mucha fuerza (sobre todo visual), se va apagando muy notablemente, hasta el punto que llegas a perder el interés en todo el lío amoroso de Karenina y la "estigmatización" que sufre por parte de la sociedad. Eso, además de que las actuaciones no resultan del todo convincentes o adecuadas, hacen que el producto final y global de Joe Wright y su "Anna Karenina" particular, no encuentre el reconocimiento que posiblemente se merezca o quién sabe si adquiera con el paso de los años. Hay películas que son "grandes éxitos" en su momento de estreno y después casi nadie las recuerda y otras, que no tienen en su momento el éxito esperado y después con el paso de los años, se convierten en películas de "culto" o cuentan con una mejor aceptación. Por ejemplo, de esas películas de gran éxito que después casi nadie se acuerda de ellas, se me viene a la cabeza "Shakespeare in Love" (Ganadora de 7 Oscars: Mejor Película, Mejor Actriz, Mejor Actriz Secundaria, Mejor Guión Original, Mejor Banda Sonora, Mejor Dirección Artística y Mejor Vestuario). Traigo el ejemplo de "Shakespeare in Love" por que (además que ami nunca me impresionó demasiado), entre los premiados está por ejemplo el guionista de "Anna Karenina", Tom Stoppard. "Anna Karenina" no estuvo nominada en ese apartado. Tan sólo tuvo 4 nominaciones, que en realidad se antoja de lo mejor de la película: Vestuario (ganadora), Fotografía, Dirección Artística y Banda Sonora.


Pero empecemos por decir que en la primera media hora, lo estaba "flipando" con el despliegue artístico y la propuesta tan arriesgada de Joe Wright en la presentación de la novela de León Tostói. Ya en su momento Joe Wright me dejó con la boca abierta en "Expieación" con su plano secuencia en la playa, uno de los mejores planos secuencias jamás vistos en una pantalla de cine. Pues con "Anna Karenina" me sorprendió (no tenía información de antemano) como va desarrollando la novela de Tostói en un teatro, con su platea y sus bambalinas, sin prácticamente usar exteriores y pasando de una secuencia a otra, con el "simple" cambio de escenografía o con el uso de puertas que se abren giratorias con cristales y el uso de espejos. Sencillamente, si por alguna razón merece la pena ver "Anna Karenina" para el cinéfilo y que haya estudiado cine en algún momento, es por el trabajo de Joe Wright en el uso de un espacio "limitado", los movimientos de cámaras y el uso de puertas, cristales y espejos para hacer transiciones y elipsis de escenas que varían en el tiempo y lugar. Es con lo que más y mejor me quedo después de haber visto "Anna Karenina", el problema, es que después que Joe Wright te engancha con sus "juegos de artificio" (más propios del teatro... pero llevados al cine), lo que de verdad puede hacer que la película funcione es la intensidad de la historia y en un triángulo amoroso (que son varios, pero uno el principal) como el de "Anna Karenina" parece que Wright se pierde en su propia imaginación de presentar una propuesta arriesgada y se olvida del drama y hasta cierto punto se olvida de los actores, haciendo que la mayoría de sus personajes resulten planos y sin profundidad. Keira Knightley, para mi está estupenda (como casi siempre) desde un punto de vista visual, lo contrario de Jude Law (aunque mi chica me dijo que aún viejo y desmejorado se ve muy bien), pero ambos no logran dar unos personajes que vayan a perdurar en la memoria... es más casi ya los olvido. No quiero hablar de Aaron Johnson ("Kick-Ass") como el joven amante de Karenina, pero que está poco más como para "patearle el culo". Así, que conforme va pasando la película y después de un inicio en dónde ves el juego de cortejo entre los personajes, al unísono del juego de cámara, escenografías y puertas del director, una vez que el cortejo se ha consumado, todo empieza a volverse algo monótono y los juegos de artificios también empiezan a decaer, aunque aún así Joe Wright se guarda algún que otro "truco" (cinematográfico) interesante, como la carrera de caballos dentro de un teatro. Pero, insito, el problema está que una vez consumada la infidelidad de Anna Karenina, los personajes siguen estando en un segundo plano, muy coreografiados, como "títeres dentro de un teatro" a disposición de un director más preocupado en lo estético que en el los sentimientos y el drama que Tostói si presentaba en su novela. Tal vez esa sea la intención de Joe Wright y algunos entenderán que sus personajes son tan fríos como la Rusia que presenta, pero en cuestiones de amor e infidelidades, no hay frío que valga y no creo que haya sido lo más acertado de cara al espectador, que entiendo que se queda con ganas de algo más de drama e incluso pasión. Inclusive hay escenas que pueden recordar a la genial "Doctor Zhivago", pero aquella (siendo aún más larga) si logra tener unos personajes que transmiten más el drama y la pasión que los de "Anna Karenina". También hay momentos que pueden recordar al "Moulin Rouge" de Baz Luhrmann, pero a mi que me gusta (y mucho) "Moulin Rouge", no es algo que me moleste, además, sobre todo al inicio de "Anna Karenina", me pareció que era mucho más musical que "Los Miserables" (estuvo nominada a "Mejor Banda Sonora", mientras que "Los Miserables" no).



Pero ya para terminar, he de decir que aunque el guión de "Anna Karenina" se diluye un poco y los personajes no terminan de enganchar al espectador en sus "traumas", "conflictos" y "sentimientos", no te sume tampoco en un "sopor" profundo... tan sólo te deja llevar hasta la conclusión final, que seguramente podía haber llegado a la hora y media, ahorrándose media hora de metraje, pero entonces un metraje inferior a dos horas... no sería "Anna Karenina. Tal vez las tramas secundarias tengan en ciertos momentos mas gancho o efectividad que la trama principal del romance de Anna Karenina. Yo creo que puede ser una película que con el tiempo sea mejor valorada. A día de hoy "Doctor Zhivago" (de más de tres horas de duración) puede resultar al espectador común, larga (que lo es) y aburrida, pero no deja de ser un clásico del cine. Por eso, pienso que tal vez "Anna Karenina" (sin llegar al nivel de "Doctor Zhivago") pueda "envejecer" de forma favorable, lo que está claro es que (y no soy de hacer distinciones de público) no es una típica película para el espectador convencional.

No hay comentarios:

Publicar un comentario