viernes, 1 de marzo de 2013

LOS MISERABLES: UNA MISERABLE ADAPTACIÓN MUSICAL


Siempre he dicho que me gustan los musicales y la verdad que no he tenido la oportunidad de ver el musical (en el teatro) de "Los Miserables". Sé que estuvo un tiempo en algún teatro de La Gran Vía de Madrid, pero nunca llegué ir a verla. Ayer, finalmente me decidí ir a ver "Los Miserables" de Tom Hooper ("El Discurso del Rey") y si bien al inicio prometía (y mucho), hasta haciéndome preguntar ¿por qué no ha ganado en Los Oscars? con el paso del excesivo metraje (152 min.) me fue dando las respuestas la película, ella solita.



He hecho mención a Tom Hooper como director, por que ya cuando "El Discurso del Rey" triunfó en Los Oscars y él mismo se llevó "Mejor Director", siempre dije que no me había gustado su labor como director y que el magnífico guión y sus excelentes actores, era lo que hacían que "El Discurso del Rey" no pasara desapercibida y por un "telefilme" más. En "Los Miserables", su labor como director, me resultó bastante nefasta, por no decir "miserable". Eso sí, nadie puede negar que tiene un inicio, con un primer número acojonantte. Con un Hugh Jackman "desgraciado" física y emocionalmente, que como esclavo (con otros miles más) se encargan de arrastrar los barcos a los astilleros del muelle. La puesta en escena es impresionante, el único que la afea un poco es Rusell Crowe (la verdad que afea toda la película cada vez que sale y además canta). He leído por ahí, que lo que Tom Hooper ha realizado con "Los Miserables" no es un musical, si no más bien un drama cantado y no les falta razón. Tiene en sus 2 horas y media, un par de números rescatables (entre ellos en de Anne Hathaway), los demás se hacen en cierta forma , sosos, visualmente poco atractivos y hasta en cierta forma repetitivos. Es muy difícil no emocionarse en ciertos momentos con una historia tan universal como la de Victor Hugo, con todo el trasfondo de la Rebelión de Junio de 1830. Es lógico que uno vea similitudes con aspectos de la vida que aún se siguen viendo y también a uno le gustaría salir del cine y hacer la rebelión y hasta gritar "¡Vive La France!", pero poco más logra empatizar o emocionar "Los Miserables". Tom Hooper abusa en exceso de primeros planos de sus personajes, para tratar de crear más dramatismo, que sólo consiguen satisfactoriamente Hathaway (en su breve aparición) y Jackman. Los demás personajes no resultan estar a la altura, ni en actuaciones, ni musicalmente hablando, tan solo el personaje de el niño Gavroche, logra emocionar un poco (tampoco en exceso). Pocos momentos cinematográficos que muestren un gran musical, con una gran envergadura de creación artística. Poca comparsa para los números musicales y demasiados planos cerrados que esconden un trasfondo que debería de haberse mostrado más. Mención aparte, me merecen Helena Bonham Carter y Sasha Baron Cohen (que siempre me recuerda a Adam Sandler), que son los que pone a un drama excesivamente dramático y a una historia de amor excesivamente empalagosa, algo de humor. Aún así sus escenas iniciales me recordaron en exceso a "Sweeney Todd", el musical que realizó Tim Burton y curiosidad o coincidencia, ambos trabajaron en ella. Por lo demás, poco que remarcar o añadir. No sé por qué se empeñan en querer hacer musicales más cercanos a la realidad, con personajes que cantan, pero sin ningún tipo de número musical visual que acompañe. Es cómo querer humanizar al superhéroe... y así nos va, que ya ni podemos ver buenas películas de superhéroes (casos como el Batman de Nolan) o buenos musicales, caso como "Los Miserables" de Tom Hooper.



Creo que no hace falta decir mucho más, tal vez que Hugh Jackman hubiese merecido mejor suerte como "Mejor Actor", pero es que la película tampoco lo ayuda mucho. Anne Hathaway tiene la suerte de salir lo justito y tal vez por eso, tan sólo está para recordar su único número musical en la película (con todo y primer plano... desgarrador). La película precisamente decae una vez que pasamos de un inicio con un Jean Valjean que pasa de esclavo a burgués y decide hacerse cargo de la hija de una desgraciada Fantine, que muere en la miseria. Es cuando todo empieza a girar en torno de una joven Cosette, que "Los Miserables" decae en todos los aspectos, musicales y no musicales y empieza a hacerse cada vez más larga, menos intensa, menos emocionante, menos todo, pero más larga (más aún si tienes ganas de ir hacer un pis) y no hay Rebelión de Junio que la salve. Tenía puesta mi fe en "Los Miserables", como los personajes tienen puesta su fe en dios, el amor y la liberación y ya todos sabemos que los actos de fe en dios, el amor y la liberación pueden ser tan efímeros que hasta pueden resultar una mentira y es entonces que nos sentimos defraudados, solos e indefensos. Así me he quedado yo al terminar de ver "Los Miserables". Creo que era el único en la sala del cine (las 3 de la tarde un jueves), pero de los que estoy seguro que el único "miserable" era yo. Aún así no perderé mi fe, espero poder algún día ver el musical "Los Miserables" en el teatro y poder saciar mi sed de "rebelión" musical. "Porca Miseria".

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