viernes, 10 de mayo de 2013

ALFREDO LANDA: EL VECINO QUE TODOS HUBIESEMOS DESEADO


Ayer todos nos quedamos "entristecidos" con la noticia de la muerte de uno de los mejores y más carismáticos actores españoles. Además de que siempre me ha parecido una persona entrañable y así lo demostró hasta el último momento. Alfredo Landa (al que ya anteriormente hemos tenido en La Taberna) será siempre recordado por el termino de "landismo", un termino que si bien siempre estuvo ligado a ese otro término (no tan halagüeño) de "españolada" (para referirse al cine español de baja calidad), el propio Alfredo Landa nunca tuvo reparos en sentirse orgulloso de su trabajo y de poder presumir de que dio su apellido para definir un género cinematográfico. Algo de lo que pocos actores (a nivel mundial) pueden presumir. En aquellas películas cómicas (de cierto "destape") además de Alfredo Landa, también veíamos actores como el gran José Luis López Vázquez o José Sacristán (reciente ganador de un Goya), pero sin embrago fue el actor navarro el que al parecer se le hacía más cercano al espectador medio español y así terminó acuñando el término de "landismo", en vez de que fuera otro actor el que diera su apellido para definir un tipo de comedia española que tanto definió la vida sexual de muchos españoles en la década de los setenta (principalmente).



Yo personalmente y sin reparos, admito que soy un "enamorado" del "landismo", aunque sus películas (en su conjunto) sean de dudosa calidad, Alfredo Landa siempre ha sido sinónimo de garantía asegurada en cuanto a diversión y comedia se refiere. Además, que si bien refleja una "picaresca" española típica de la época, aún a día de hoy cuando sales por las noches de juerga por las calles de Madrid, se pueden ver rasgos en los hombres (y también mujeres) que se veían reflejados con el "landismo". Alfredo Landa no tan sólo creo escuela en el cine, también sentó algunas pautas de comportamiento a la hora de "buscar ligue" y eso, aunque muchos quieran negarlo, está aún en la sociedad española. Pero sería injusto quedarse solamente con el Alfredo Landa del "landismo" (aunque hoy nos ocuparemos de ello) y no reconocer que también dio cátedra actoral en otras películas como "El Crack", "Los Santos Inocentes" (ganador a mejor actuación masculina en Cannes) y "El Bosque Animado" (ganador de su primer Goya) entre otras grandes películas. Por eso, Alfredo Landa puede presumir de que además de haber creado un género propio, también nos ha regalado personajes inolvidables como "Germán Areta" o "Paco, el bajo" que forman parte innegable de lo mejor del cine español.


Otro de sus grandes personajes (y que dio inicio al "landismo") es el de "Antón" en la película "No desearás al vecino del 5º" que fue un éxito de taquilla (en número de espectadores) que no tuvo rival hasta la llegada de "Torrente" (en concreto "Torrente 2" que logró después de 31 años arrebatarle el récord de mayor número de espectadores). Curioso resulta que en su inicio, en su estreno en Madrid, "No desearás al vecino del 5º" no tuvo mucho éxito y sólo duró dos semanas en cartel. Fue después de su estreno en Barcelona y Sevilla que la película llamó la atención de los espectadores y fue tanto su éxito que volvió a ser puesta en cartelera en Madrid, logrando llenar las salas de cines y que se formsen largas filas para poder ver a Alfredo Landa en su papel de "Antón", un aparente modisto afeminado (vamos, mariquita) que tiene una doble vida de golfo y mujeriego en Madrid. Con muchos tópicos del "Typical Spanish", como el flamenco, los toros, las naranjas, el vino, la juerga nocturna, el "macho ibérico" y de que las extranjeras (suecas, italianas, francesas e inglesas) venían a España, en busca de la pasión del hombre español. Todo lleno de tópicos en una comedia de enredos y con esa "picardía" y el toque "erótico" que por aquel momento se podía permitir, por que la censura no dejaba enseñar más (el "destape" vendría más tarde). No voy a decir que es una grandiosa película, pero si es una muy divertida comedia, con un Alfredo Landa auténtico, genuino, un actor de cabeza a los pies. Así que hoy en La Taberna (y ya que es viernes noche), traemos al Alfredo Landa más pícaro, más canalla, más juerguista y golfo. Ese que tanto hizo disfrutar a nuestros padres (en época de represión sexual) y que aún a día de hoy se pueden ver rasgos de su huella en la "fauna ibérica" que puebla los bares y garitos madrileños. Con la partida de Alfredo Landa, hemos perdido un gran actor y creo que una gran persona, pero lo más que ha perdido España es una seña de identidad, algo que era único y propio, sin igual. Aunque no nos pueda gustar (a algunos) que nos identifiquen con los toros, el flamenco, el jamón y el vino. A mi, personalmente prefiero que si me tienen que comparar con alguien para definirme de "español", lo hagan con Alfredo Landa y su "landismo"... aunque sea "cutre". Lo "cutre" también tiene su grandeza y Alfredo Landa fue, es y será un grande. Descanse en paz.

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