lunes, 27 de enero de 2014

SÓLO DIOS PERDONA: NO TODO EL "CINE ARTE" ES "BUENO"


Primero, yo soy de los que "perdonan"... pero no "olvidan" y se me va hacer bastante fácil "olvidar" la última película de Nicolas Winding Refn. Fui uno de los que "Drive" le pareció una de las mejores películas (si no la mejor) del 2011 y por eso tenía curiosidad de ver "Sólo Dios Perdona", ya que el director regresaba con varios elementos comunes, empezando por Ryan Gosling, siguiendo con el tema de la violencia (me gustan las películas violentas, simple y cuando sean divertidas o al menos tengan sentido. No la violencia por el "morbo" de llamar la atención y de forma gratuita) y también la colaboración de Cliff Martínez en la "Banda Sonora". El resultado, después de haber visto "Sólo Dios Perdona" es que muchos cineastas cuando logran un cierto éxito con una de sus películas, la siguiente por norma (parece que por alejarse del cine comercial) es hacerla mucho más extraña y hasta casi difícil de entender. Es como un exceso de "borrachera" de su éxito, que los lleva a realizar la próxima en un estado de "resaca", que al final sólo perjudican al espectador, porque la mayoría de las veces el "ego" del director sigue siendo el mismo. Aún así (y aunque "Solo Dios Perdona" no me ha gustado en general) creo que Nicolas Winding Refn tiene muchísimo talento y de seguro estaré interesado en ver sus películas posteriores. Y no tienen que ser películas catalogadas dentro del "cine comercial", aunque tampoco por que haga "cine arte" quiere decir que es "bueno", aunque la tendencia de aquellos que apoyan el "cine arte" frente a otras vertientes como el "comercial", es defenderlo como lo "mejor de lo mejor" y la mayoría de las veces son auténticos "bodrios" que sólo interesan a "fumados", "drogados", "snobs" o aquellos que por "naturaleza" siempre rechazan lo comercial y se tragan "truños" para que no digan que han caído en la "tentación de los débiles".




Estéticamente "Sólo Dios Perdona" raya casi la perfección, le va muy bien una Tailandia llena de luces rojas y azules de neón. El problema en su estética (fotografía aparte, que es de lo mejor) es que Nicolas pretende que todo sea tan perfecto, que dentro de esa perfección se estropea con un estilo muy mecanizado, mostrando casi maquetas de una ciudad, habitadas por robots y no por seres humanos. Todos los movimientos (más allá de los de la cámara, que suelen ser pocos) de los personajes (y elementos) está tan fríamente estudiado y (por lo que se ve) repetido hasta la saciedad, que se ven que los movimientos son "torpes", por no decir que pocos fluidos. El atractivo (que nos resultó) Ryan Gosling en "Drive" con un personaje "quieto", "callado", "impasible", aquí está llevado a niveles muchos más altos, llegando a la "caricaturización" de su anterior personaje, además de que no llega a transmitir nada (algo que en "Drive" afortunadamente sí sucedía). Pareciera que Ryan está usado como el muñeco "Ken" que le gusta a todas las niñas (que además no habla) y hasta sus movimientos nos muestra que eso ha sido en las manos de Nicolas. En cuanto a las actuaciones, todos los personajes parecen "robots" movidos por un control remoto. En ningún momento se aprecian movimientos naturales, algo que a mi personalmente me molesto bastante (ni "cine arte" ni pollas, la gente no se mueve así por la calle). Lo mejor, una Kristin Scott Thomas en el papel de una madre posesiva y traficante de drogas, pero con una gran clase... una auténtica "bitch". También es "inquietante" en algunos "pasajes" de la película el personaje de Vithaya Pansringarm, como un jefe de policía (corrupto, al parecer) aficionado a las katanas y al karaoke. Puede ser al único personaje de "Sólo Dios Perdona" que le venga bien el "mecanismo" al que todos están sometidos. Posiblemente, dentro de los últimos "antagonistas" de las últimas películas realizadas (que han perdido mucha presencia e impacto), este sea uno de los mejores e inquietantes "villanos" de los últimos tiempos (me pregunto que si nominaron y premiaron a Javier Bardem por su papel en "No es país para viejos" o "James Bond", ¿por qué no nominar a Vithaya Pansringarm?). Ahora bien, a parte de todo eso y que "Sólo Dios Perdona" toca temas que podrían resultar interesantes, como los celos entre hermanos, el odio, la venganza, la violencia y el sexo, todo se queda en nada en un guión vacío, más bien por la intención de hacer "cine arte", en lugar de hacer "cine". Aunque visualmente ofrece mucho, las escenas de violencia muchas llegan al ojo del espectador de forma gratuita. "Sólo Dios Perdona" dura 90 minutos (que no es mucho para las película de hoy en día), pero por lo que te cuenta, podría haber durado entre 20 a 30 minutos. Todo es un alargamiento casi desesperante (según los gustos) de lo que sabes que va a pasar (o al menos te lo imaginas). Personalmente, creo que estoy en una etapa en la que no me gusta sentir que he perdido mi tiempo durante una hora y media, cuando con media hora bastaba. Y muchos dirán, eso es que te gusta el "fast food" (conocida como "comida basura"), pero no es así. Si quiero una hamburguesa, no suelo ir a McDonalds o Burger King (al menos que esté de resaca), prefiero ir a un buen restaurante de hamburguesas, sentarme con tranquilidad y disfrutarme una buena carne molida cocinada y metida entre dos panes, con ensalada, queso, cebolla, ketchup y mostaza, bacon y sus patatas fritas y también el refresco. Podría gastar una hora y media de mi vida sentado comiendo una hamburguesa, siempre que esté muy bien hecha. Una "buena" hamburguesa no tiene nada que envidiar a otros platos de la "alta cocina". Como dije, el "fast food" se me antoja cuando estoy de "resaca" después de una buena "borrachera". Creo que eso le ha pasado a Nicolas Widing Renf, que estaba de "resaca" después de su "borrachera" de éxito con "Drive".



Por último y no menos importante. No por que me guste el cine (y hasta haya estudiado cine) voy a caer en la tentación de siempre afirmar que toda película que entre dentro del "cine arte" es "buena". Tampoco puedo categóricamente catalogar "Sólo Dios Perdona" como un "bodrío", ya que como he dicho sí tiene cosas interesantes (sobre todo visualmente) en su fotografía y muchos planos. Tiene cosas de Wong Kar Wai y David Lynch que se agradecen (para los que les guste el trabajo de ambos directores). Sólo digo que "Sólo Dios Perdona" podría ser (siguiendo los mismos "parámetros") mucho mejor si no hubiese "nacido" pretenciosa. Se nota mucho que es un producto "prefabricado", buscando encontrar el éxito anterior y que en su exagerada perfección, se siente imperfecta y lejana. No te llega como para que te metas dentro de la historia (como si pasaba con "Drive"). Me flojea mucho el guión (incluso más que las mecánicas actuaciones) y es lo que creo que hace, que en su "lentitud" y "alargamiento" termine por convertirse por una película que quiere ser "observada" (buscando el halago y el "culto"), pero no realmente "comprendida" (sin importarle la crítica del "populacho"). Definitivamente "Sólo Dios Perdona" es una película "kitsch" (como "Drive"), pero el problema es que a mi, no todo lo "kitsch" termina por gustarme. Otra vez será Nicolas.

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